Ya ha llovido desde aquello. Aparte de la movida de la tienda y el video club, que le vendía cacharras a menores y organizaba partidas para estos, cobrando, se unió que el Interventor Jefe provincial estaba de vacaciones, y entró un sustituto, que ni era Interventor ni tenía idea, se encontró el marrón, y por poco se monta un pifostio de narices... Obligó a tiendas a pasar datos, listas de gente que s ehabía ocmprado ferretería, y a sacarse el libro de coleccionista. Lo gracioso del caso es que el aplaudieron la iniciativa desde instancias más altas... Cuando llegó e vacaciones el Interventor Provincial, y se encontró el marrón, todo se fue disipando como un azucarillo en un vaso de agua...