ya ves kurtz, somos tan insignificante que está claro que los campos se llenarían solo de jugadores inscritos en equipos, nuestra ausencia no denotaría tristeza alguna y sin parangón en la estela fulminante de la legalización airsofteril, en manos pueriles de aquellos que controlan nuestro sino aciago sin haber podido decidir nuestro simple designo.
Ohhh, prometeo, traenos el fuego y la luz que reconforte nuestras oscuras y temidas noches de soledad para poder ver sin dilacion nuestro aquejado y temeroso camino hacia la vida.