Mientras veía el video, me picó un(o varios) mosquito, supongo que me servirá a modo de encaje subconsciente, de semejante sesión de acupuntura, la que se dan estos caballeros.En un momento del video, cuando cesan de disparar, he llegado a pensar que se les había acabado las bolas, ingenuo de mí, dejan claro que los real-cap no son lo suyo.
En fin, libanesas, punteros laser apuntando a los ojos, distancias de suguridad equivalente a "cuando nuestras cabezas se arreen un trancazo, me retiro hacia atrás" y, al final, muestrario de heridas de guerra, al estilo "yo estuve allí".
Por cierto, algunos arrastraban unas pintas de yakuzas o de miembros de las tríadas, que no se la aguantaban; pero eso sólo son prejuicios míos.