El problema es que con una carabina del 22 no puedes matar a un perro de forma rápida, o al menos de forma fácil. Ten en cuenta que si disparas a la cabeza casi seguro que el proyectil le rebote (sí, le hará sangre por que le ha rasgado la piel, pero poco mas) o con mucha suerte que se le quede astillado en el cráneo, pero no llegará a perforarlo.
Si quieres matar a un perro de un tiro del 22 tienes que apuntar a los ojos para así colarle el proyectil por la cuenca del ojo y acertar en el cerebro, pero como bien sabrás, o estás muy cerca o es difícil darle en el ojo en el ángulo correcto para que le alcance al cerebro.
Y bueno, dispararle al cuerpo del perro es tontería, a poco que sea algo tocho la piel que tienen es bastante dura y gruesa para atravesarla con un 22, y llegamos a lo de antes que con suerte como mucho le colapsas un pulmón o poco mas, y estará el perro gritando durante horas hasta que muera. Por lo que te pillarán si o si.
En cambio un gato tiene un cráneo mucho mas delgado y tiene muchas partes que son cartílagos, un buen pepinazo a la cabeza y fuera. Mueren casi siempre del primer disparo, o a las malas se quedan super aturdidos o haciendo cosas extrañas.
Está claro que el tío este es lo siguiente a subnormal.