Yo tengo un P90 de Marui y para nada es frágil, es como un ladrillo de plástico, sin salientes ni partes rompibles, con una estructura robusta y tenaz.
Una réplica ligera y portable como pocas, pero la ergonomía del pistolete es un poco amorfa, su forma, su grosor y ese gatillo sobredimensionado, hacen que sea algo incómodo para la mano, sobretodo, durante usos prolongados.
A mí me costó unos 250€ en 2010, pero, con lo que cuesta ahora, no lo compraría, posiblemente, ahora optaría por un Scorpion EVO.