Las subcompactas clásicas del siglo pasado, tipo Colt 25, no tienen demasiado sentido a día de hoy, por norma general, tienen poca capacidad de carga, similar a la de un revólver, calibres de poca potencia, peso y volumen similares a los de un revólver subcompacto, cuando este último puede disparar calibres mucho más potentes, amén de ser más fiable.
Teniendo en cuenta eso, resulta lógico que de un tipo de pistolas con escasa repercusión, haya pocas réplicas.