A corta distancia, las bb de acero del .177 ( cal 4,5 perdigones de toda la vida) disparadas por armas con una velocidad en boca menor que sus equivalentes diseñadas para disparar perdigón de plomo de mismo calibre; penetran más en materiales duros, como chapas de envases. Y llevan menos energía.
Los plasticos de nuestras bbs no se deforman apenas, se fragmentan como cristales; las bbs de acero de las pruebas de homologación, no. Dudo que lo hagan incluso cuando las lanzan a 600ºC

Pero como parece que seguimos siendo un mercado marginal, a la hora de prohibir o limitar andan listos; para reglamentar sobre protecciones que permitan disfrutar con seguridad, para nada.

Cada material tiene una forma de reaccionar a la penetración de según qué proyectiles, velocidad, forma y materiales de los mismos.
Las dianas para entrenamiento especializadas en parar flechas de caza de alta velocidad y peso, con cuchillas y todo, fracasan contra una simple flecha de madera de cedro impulsada ni con un tercio de energía que las primeras. Si sabes realmente porqué son efectivas parando las primeras, entiendes porqué las segundas penetran mucho más.
Un calibre "humilde" y puramente alimañero como es el .22 Mag. puede comprometer seriamente la seguridad de un chaleco diseñado para proteger de impactos de armas mucho más potentes. Y no lleva acero, cuchillas ni nada por el estilo

, pero goza de una física idónea para "escurrirse" en el entramado de Kevlar de diseños tradicionales.
Es un tema complejísimo y a veces sorprendente, la eterna lucha entre "Barbicanes y Nichols"

;cada día funcionan menos las hipótesis sencillas.
