Con que limpies el cañón con la varilla de limpieza bien llega.
Y para eso no hace falta desmontarla.
Límpialo antes y después de cada partida y nada más.
Si te pones a monta/desmonta cada dos por tres, se comenzarán a pasar de rosca los agujeros para los tornillos, y luego es peor el remedio que la enfermedad.