es lo que tiene, que nadie obliga a comprar algo, y menos aún algo que no sea de primera necesidad, y el vendedor puede poner el precio que quiera. Él sabrá, que es su negocio, y en la era actual de información, el nuestro de buscar en más sitios precios más económicos, o pagar ese precio si luego a cambio dan otras atenciones, como por ejemplo, post-venta (algo muy importante), buenos consejos (algo también muy importante), un buen taller, etc.
Lo peor, es cuando ponen precios abusivos (allá ellos), su post-venta es pésima, su consejos son nefastos sólo para vender, y el buen taller es otro que no es el suyo, y muchos conocemos ejemplos reales donde se ven todas estas situaciones.
Pero o bien aprendemos a base de leches, o bien buscamos información o informamos, o bien nos tira de un pie todo y seguimos igual. Desde luego, la culpa no la tienen toda ellos.