Clint Eastwood, ese duro y sucio policía en otros tiempos llamado Harry, le ha echado un par de
güevos con éstas dos películas. Hasta el momento solamente he visto la versión recién estrenada en cines en España, es decir "Banderas de Nuestros Padres". Dicen que en breve podremos disfrutar de la versión japonesa.
Para el que no la haya visto todavía, decir que se trata de la batalla más cruenta que sucedió durante las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial por el control de la famosa isla del Pacífico. Eastwood nos muestra la patraña montada por el gobierno estadounidense con respecto a la conocida foto de seis soldados norteameriocanos levantando una bandera americana en un montículo. No os voy a desvelar nada, ya que supongo que os apetecerá verla. Solo decir que las escena de batalla están logradísimas y que para mí personalmente solo han sido superadas por las de "Salvar al Soldado Ryan".
En un inteligente ejercicio de buen director de cine, Eastwood nos muestra la cara más apabullante de una batalla épica y brutal y también la cara cruel de las familias que padecen los horrores de la guerra desde casa, mientras sus muchachos luchan y mueren por su país (

).
¡Ah...!... un consejo: Quedaros hasta el final de la película. No hagáis la gañanada de saliros del cine cuando empiecen los créditos, que os perdéis toda la retahíla de fotos reales de esa batalla y un postre amargo al final del todo.
Pero lo mejor de todo está por venir, cuando estrene "Cartas Desde Iwo Jima", la visión japonesa de esa misma batalla.
Un 10 para Clint Eastwood.