Yo ya estoy un poco demasiado hecho por las dos caras como para que me preocupe lo que piense la gente. No oculto nada a nadie, ni a mis compañeros/as de trabajo, ni a mis amigos, ni a mi familia, y precisamente por eso nadie se sorprende de nada de lo que hago.
Esto es como en el cole. Si parece que ocultas algo, casi seguro que van a pensar que es malo. Si te empeñas en ocultarlo, definitivamente van a pensar que algo apesta.