Las conocidas bolas Tanio Koba han vuelto al mercado nacional. Han cambiado tanto en el material como en la etiqueta.
En cuanto a la etiqueta, estábamos acostumbrados a ver en la etiqueta la clásica imagen del señor Koba.

En su lugar aparecen unas enormes iniciales TK.

Siguen usando los mismos botes tipo biberón con unas 3000 bolas, con la tapas de colores diferentes según el peso.
Azul – 0.20g
Blanco – 0.23g
Rojo - 0.25g
Negro – 0.28g
El material de las bolas ha cambiado, puesto que se nota al cortarlas que las 0.20 son notablemente blandas, y se van endureciendo según aumenta el peso, siendo las 0.28 las más duras. Más duras, pero son más blandas que las 0.28 que en el mismo envase antes se vendían.
A mi parecer, las 0.20 son demasiado blandas, y ello podría ser un problema para quien meta muchas bolas en cargadores Mid-Cap, de forma que la elevada presión del muelle podría deformarlas o marcarlas. Por la misma razón serían adecuadas con cargadores que usen lips metálicos. Quedarían marcadas con facilidad.
En cuanto a los
pesos, es interesante comprobar que el peso real, en la mayoría, no corresponde con el indicado en el envase.
De esta forma, los pesos reales son:
0.209g para las 0.20g
0.237g para las de 0.23g
0.251g para las de 0.25g
0.290g para las de 0.28g
Como es normal hay variaciones entre los pesos, pero estos son los que han salido la mayoría de las veces tras pesar tiradas de 10 unidades de los diferentes gramajes.
En general los pesos no sufren variaciones notables entre unas y otras unidades.
De esta forma, los máximos y mínimos en los diferentes pesajes han resultado ser:
0.208 / 0.210 para las 0.20g
0.234 / 0.239 para las de 0.23g
0.249 / 0.253 para las de 0.25g
0.289 / 0.295 para las de 0.28g
Estos valores son importantes a la hora de usar las 0.20 para
cronar, puesto esto que notaremos una bajada en los FPS.
Tomando como referencia de FPS las Biobal 0.20, que realmente son 0.20, los resultados obtenidos han sido los siguientes:
Biobal 0.20g – 335 FPS
TK 0.20g – 327 FPS
TK 0.23g – 307 FPS
TK 0.24g – 296 FPS
TK 0.28g – 273 FPS
Es importante saber esa diferencia a la hora de cronar con las TK, puesto que podríamos pensar que nuestras marcadoras pierden FPS por causa de las bolas, lo cual, en cierto modo es cierto, pero lo que no han perdido son Julios.
Esta reducción de 8 FPS debemos tenerla en cuenta a la hora de ajustar nuestras marcadoras, puesto que si las dejamos a 350 con ellas en nuestra casa, llegado al campo de juego, si nos cronan con bolas 0.20g, nuestros cacharros tendrían todas las papeletas de ser mandados para el maletero.
La debemos tener en cuenta a la hora de llevar un control de nuestras marcadoras, y no asustarnos porque dan 8 FPS menos de lo esperado.
Por lo mismo, si la organización las usa para cronar, tendrían que tener en cuenta que las marcadoras no deben dar más de 343 FPS, lo que correspondería a los 1.14 Julios máximos que se suelen admitir para un fusilero.
Los resultados medidos son coherentes con los cálculos físicos obtenidos de forma teórica. Se obtuvieron los Julios correspondientes a la marcadora usada para las pruebas, en base a los 335 FPS obtenidos con 0.20g.
De esta forma se calcularon 1.04 Julios. En base a ellos se calculó la velocidad teórica que deberían tener las bolas de los gramajes reales correspondientes para los diferentes pesos de las TK.
Los resultados obtenidos de forma teórica y con el crono resultaron ser prácticamente idénticos, lo cual nos indicó que los valores obtenidos en el crono son coherentes, y las bolas no dan más ni menos de lo que debieran.
Respecto a los
diámetros, las medidas ante el calibre digital han resultado muy homogéneas, dando en todos los casos valores entre 5.93mm y 5.95mm. Valores que perfectamente pueden dar los diferentes diámetros medidos de una misma bola. Pero valores variables que normalmente no suelen dar, si no que suelen dar todas en torno al 5.94 en todos sus diámetros.
En el
acabado externo no se aprecian defectos ni marcas. El acabado es pulido, sin ser excesivamente liso ni brillante, pero si bueno y homogéneo, lo que nos dará un rozamiento sin variaciones y por ello un hop estable.
Respecto a su
interior solamente se encontraron burbujas en las 0.25.
El núcleo está formado por unas mini burbujas de escasas décimas de milímetro, y en alguna unidad se encontraron burbujas más significativas no centradas.
Finalmente veremos el tema de las
pruebas de tiro.
Con las 0.20 se obtiene una agrupación razonable para pesos tan bajos, a mi... no me gusta, por eso hace años que 0.20 solo lo uso para cronar.
Con 0.23 la cosa mejora notablemente tanto en semi como en auto. Personalmente me han gustado bastante.
Con las 0.25 apenas se han notado esas burbujas enanas ni las escasas grandes que tienen algunas unidades, la agrupación es bastante buena.
Con 0.28 la cosa cambia, puesto que aunque la agrupación es buena, el peso es notablemente alto para un fusilero, por lo que solo se podrían usar con marcadoras que tengan un tiro notablemente tenso. Hay que recordar que realmente pesa 0.29, y es bastante peso para mover con 1 Julio.
Con los DMR la cosa se supone debería mejorar, pero en cambio se nota una notable reducción de la agrupación si las comparamos con las Biobal 0.30, las originales, no esas cosas que ahora nos venden tras la compra de la empresa por Cybergun. El alcance efectivo es similar al obtenido a las 0.28 G&G. Para mi han sido decepcionantes ambas para usarlas con una marcadora en torno a los 435 FPS.
En resumen, por mi parte, las 0.23 y 0.25 son bolas a tener en consideración a la hora de comprar munición para nuestros cacharros de fusilero.