Descanse en Paz, uno de los mejores guitarristas de Rock y Blues de la historia, a quien no se le ponga la piel de gallina con Parissien Walkways o Empty Rooms, a quien escuche el maravilloso punteo de Murder in de sky o las bestialidades de The end of the world y no se le ponga el pelo de punta, a quien no se le vayan las manos en una guitarra imaginaria con Still got the blues, es que no tiene corazón ni tiene oido, tiene un cacho cartón pegao a los lados de la cabeza y una patata en el pecho.
Descansa en Paz Gary que el cielo se llene de pentatónicas bluseras para tí, adíos al segundo guitar heroe de mi juventud, mi lagrimita de esta mañana va para tí.

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