El problema es que nosotros "el pueblo", confundimos el enemigo.
El enemigo no es el trabajador que tiene que hacer una huelga para defender sus derechos o en el peor de los casos pedirlos, ¿sabeis el coste real que tiene para un trabajador una semana de huelga, en su nómina?.
El enemigo es el político de turno que no sabe gestionar (casi todos), que gastan a manos llenas el dinero de los demás, en fiestas y obras que dan a sus amiguetes y que cuando decubren que ya no hay dinero exprime un poco más al trabajador para seguir manteniendo su nivel de vida; pero siempre estarán los funcionarios, o los del metro o los controladores o el que sea para desviar la atención y que la gente se preocupe mas de eso que de realmente lo que están haciendo.
En España estamos hartos de ver casos Malaya, Gurtel, Palma Arena, la deuda del Ayuntamiento de Madrid, como todas las Administraciones y digo todas independientemente del signo político que sean, se han dedicado a malgastar el dinero, nuestro dinero, en coches oficiales, tarjetas visa, obras en sus despachos, etc..., en un pais con 4 millones de parados, es mucho más fácil desviar la atenció y que se hable más de algunos colectivos, funcionarios, trabajadores del metro, controladores aereos, etc..