Y de paso aprendemos de vodkas, jijiji
Desde luego es claro que las casas comerciales aprietan la clavija de lo lindo para encandilar a cualquiera con una publicidad muy cuidada en cuanto a accesorios. Por eso concibo que alguien que husmea por primera vez un catálogo se encapriche con miras, puntos rojos, verdes, raileras, punteros láser, etc, etc.
Pero no termino de entender la motivación para actualizar/upgradear a las primeras de cambio sin haber jugado partidas. Ignoro si los juegos de ordenador tendrán algo que ver en esto, porque sólo tengo un par de simuladores de vuelo, a la hora de influir en la visión de un bisoño. No sé si será trasladar el "tunning" de coches a las réplicas, en fin, ni idea.
Cuando me inicié en fotografía, hace ya muuuchos años, comencé a tirar con una cámara rusa reflex, una Zenith. El bicho era sencillo, tosco, fiable, blindado: un tanque con objetivos intercambiables. No os aburriré con detalles técnicos, pero era lo más sencillo y simple que se podía pedir. Aprendí muchísimo con ella teniendo que hacer ajustes a "ojímetro" y compensar con imaginación las carencias técnicas.
Después de mucho tiempo fui ampliando equipo hasta cerrar el kiosko con una Canon A1 y una Nikon digital. Cuando alguien me decía que quería comprar para iniciarse una reflex autofocus de última generación o que quería empezaren fotografía y cuál le recomendaba, simpre les contestaba lo mismo: un año con una Zenith y después de eso lo que quieras.
Igual alguien podría amablemente explicarnos cómo fue que se le ocurrió actualizar/upgradear nada más pensar en comprar la réplica o recibirla.