pues yo creo que debería ser al revés, primero reglamentar las replicas, y luego lo deportivo, me explico:
hacer algo deportivo, sin el cual no puedes desempeñarlo, porque no está reglamentado, es algo muy dificil, porque no tienes con qué realizar esa actividad.
Si reglamentas las replicas, luego pueden estudiar la opcion de catalogarlo como deportivo, recreación histórica, etc. La concepción de ambas cosas, no es tan sencillo por desgracia.
En relación a lo deportivo, pues el estado y luego las CCAA tendrían que asentar una serie de normas, y una serie de federaciones dependientes de ellas, a las que si quieren o no, pueden tomar en consideración la opinión de los jugadores o de las federaciones existentes actualmente, eso conlleva bastante tiempo, requiere presupuestos, etc,...
En relación a la reglamentación, pues cada sector tiene un punto de vista, y supongo que igual es lo que está chocando para que avance algo, y simplemente será cuestión de tiempo a ver quien es el que tiene más peso para decidir, es decir, habrá gente que esto lo considere peligroso, y que según están las cosas en relación a terminos de seguridad ciudadana (y por ahí tenemos a unos cuantos h.p. que se dedican a cepillarse agente porque son unos anormales sin ideas), pensarán con toda lógica que cuanto menos riesgos de confusión y menos posibilidades de un mal uso de ellas, mejor, porlo que abogarán por la prohibición. Habrá otras personas que consideren que esto no hace mal ninguno, y que no es necesario cambiar un reglamento de armas, con la dificultad que conlleva, y considerará que es mejor que las cosas sigan así, y otros que, al contrapunto de lo primero, considerará que es mejor reglamentarlas para tener un mejor control sobre ellas y sobre las personas que lo tengan, por lo que podrían solicitarla o bien cuarta, o septima, o una nueva, donde haya que solicitar un certificado de penales, registrarlas o bien en ayuntamiento o en estado (así de paso se pagan impuestos), y donde haya un sitio donde dichos jugadores estén registrados, un control sobre su venta, tanto a nivel nacional como nivel internacional, etc.
Cualquiera de estas medidas, tendrá sus ventajas y sus inconvenientes, está claro, pero para mi la peor de todas, evidentemente, es la prohibición, luego sería la continuación de como están las cosas, y lo mejor sería, aunque sea mas restrictivo, la reglamentación. Pero, la modificación no la hace una persona o dos, la hacen varias.