Vale, captado el mensaje pero ni me retracto ni pido perdón. Estaba claro que con las indirectas y la condescendencia con la que los demás trataban de haceros razonar no había manera e insistiais en lo divertido que podía ser... pues eso, alguién tenía que decíroslo de una forma borde y poco diplomática, y supongo que ese fui yo. Quizá opté por un camino algo cobarde, el del anonimato, desde casa, sin dar la cara y públicamente pero es que no vi otro.
¿Recordais la historia de aquellos dos sujetos que se cargaron a un tío en una parada de autobús y la paranoia social que se montó en torno a los juegos de rol? Pues no quiero que se repita, ni lo primero ni lo segundo.
Y no estoy diciendo que el juego incite ni cree a los criminales, igual que los porros no conducen a la heroína, que quede claro, pero ahora lo único que me preocupa es la imagen de gilipollas y cantamañanas que pueda estar dando de cara al resto de jugadores, con los que espero compartir diversión de una forma sensata, legal y libre.