Autor Tema: LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.  (Leído 2804 veces)

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #30 en: Marzo 19, 2019, 10:04:37 am »
Trataré, en esto de los fiascos, de situar cada arma en su contexto y en la época.
Hay que aclarar que algunos de estos fiascos lo fueron porque simplemente su diseño era malo, otros sin embargo estaban bien concebidos pero obedecian -la FP 45 por ejemplo- a ideas absurdamente descabelladas.

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #31 en: Marzo 20, 2019, 11:28:49 am »
La "Luger de los pobres", Glisenti 1910.
El diseño Bethel Abiel Revelli se patentó justo cuando empezaba a rumorearse que el "Regio Esercito" se estaba planteando sustituir sus caducos revólveres  Bodeo 1889. La.patente se vendió a la siderúrgica Glisenti (Turín) una empresa que abarcaba todo el proceso productivo, desde la extracción del mineral hasta la entrega del producto terminado. Glisenti importó desde Inglaterra el utillaje necesario y para 1908 empezó la fabricación del arma, pero tras una entrega al ejercito para evaluación de una pequeña serie, vendió la.patente y el utillaje a Brescia Tempini que en 1910 fabricaba la pistola que finalmente adopto el ejercito italiano.
Las primeras Glisenti disparaban el 7.65 Parabellum lo que no fue muy del agrado de la dirección militar italiana.
Los militares italianos querian un arma que llevara un cartucho similar al 9 Parabelum y aquí empezaron los verdaderos problemas de la Glisenti 1910.
La mejor solución que se los ocurrió a los diseñadores fue recamarar las pistolas para un cartucho desarrollado al efecto que tenía las mismas cotas que el 9 Parabellum pero con una carga de un 30% menos de potencia. Y esta fue el arma y el cartucho que resultó elegido en el concurso para dotar al ejercito italiano. Al cartucho se le dio el nombre del arma, 9 mm Glisenti.
La estética de la pistola parece producto de sucesivos cruces  entre una Luger, una Lathi y una Nambu. Presenta alguna característica curiosa como el seguro de empuñadura en la parte anterior de la misma o el seguro manual en la trasera de la corredera y el pulsador de la retenida de la corredera en el lateral izquierdo de la parte baja de la empuñadura. El acerrojamiento resultaba de una complicación excesiva que comprendia giros del obturador, levas moviles y la acción contrapuesta de dos muelles helicoidales y un tercero de fleje.
Por sus formas se la conoció como "Luger de los.pobres", El alias era injusto ya que el arma estaba muy bien fabricada y acabada incluyendo un cañón preciso y realizado en acero-wolframio.
El desarme básico de matenimiento se realizaba sacando un tornillo situado bajo el cañón, en la delantera del armazón, lo que permitía retirar la tapa lateral que daba acceso a los mecanismos interiores.
Aunque en las campañas africanas la Glisenti se mostrara poco resistente a la arena, igual que lo fue al barro en.las trincheras, lo peor del arma estaba en su munición. El 9 mm Glisenti era de menor potencia que el 9 Parabellum, pero aun así estaba cerca del límite del diseño. Además la igualdad de medidas exteriores de ambos cartuchos llevó a que muy a menudo la Glisenti fuera amunicionada con cartuchos del 9 Parabellum cuya pitencia producia roturas en el arma o en el mejor de los casos aflojaba el tornillo de desarme hasta desprender la chapa de cierre.
También en el propio diseño del arma habia detalles negativos. Para soltar el cargador había que utilizar la mano libre y la manipulación del seguro obligaba a deshacer el empuñamiento parcialmente.
Pese a que las normas del "Regio Esercito" prohibían explicitaamente cargar la Glisenti con 9 Parabellum, bien por desconocimiento o error, bien por falta de aprovisionamiento las Glisenti sufrieron a menudo por ser cargadas con el cartucho más potente. A esta circunstancia se vió frecuentemente favorecida por la convivencia de los dos calibres en los frentes. Entre otras armas estaban los subfusiles Beretta, por ejemplo, que cargaban 9 Parabellum.

Cuando ya la I Guerra Mundial se iniciaba se planteo la sustitución de las Glisenti, pero se desistió precisamente por la inminencia de la guerra.
Muchas Glisenti, que oficialmente ya se habían declarado "a retirar" siguieron en servicio durante la II Guerra Mundial.
La Glisenti fue sustituida por la primera pistola de una gran leyenda la Beretta 1915.
 

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #32 en: Marzo 20, 2019, 12:04:06 pm »
Cuando comento la buena o mala elección de armas cortas que había hecho tal o cual ejercito de los que participaron en la II Guerra Mundial y puede que muy especialmente cuando el asunto es la elección de los calibres de estas armas hay que considerar también algunos detalles.
Ya había comentado que las armas cortas eran las hermanas pobres de la dotación de los ejercitos y que en su elección primaba frecuentemente el asunto económico.
La Balística Terminal (o De Efecto) estaba aún en sus inicios.
Y por último en la mayoría de los ejercitos contendientes el arma corta se consideraba más como un distintivo de grado que como una herramienta de combate. En este aspecto puede que haya solo dos excepciones, las fuerzas de los EE.UU. y las alemanas, curiosamente ambas fueron las que mejores armas cortas llevaron a la guerra.

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #33 en: Marzo 21, 2019, 12:47:04 pm »
El ciego: Nambu 14. Los tuertos, revolver tipo 26 y Nambu 94.

Primero la mejor.
La Nambu 14, llamada así por los dos últimos dígitos del año del calendario Japonés y el nombre de su diseñador Kijiro Nambu fue probablemente el arma corta con más presencia en el Ejercito Imperial Japonés.
Sus primeros modelos apodados "Abuelo Nambu" estuvieron listos en 1902, también se produjo una segunda versión conocida como "Papa Nambu" y en 1906 tras una simplificación del diseño aparecia el modelo definitivo Nambu 14.
La Nambu 14 se parece ligeramnete a la P 08 sin que tenga nada que ver con esta última. Era una pistola sencilla y funcional cuyos males estaban en algunos detalles de su diseño, en la mala calidad del acero japonés y especialmente en su cartucho de 8x22 Nambu de escasa potencia.
El acero empleado en la fabricación era de una calidad peor que los fabricados en Occidente. Así, desgastes prematuros y roturas eran mas frecuentes de lo deseable.
El diseño situaba el seguro manual en el lateral izquierdo encima del gatillo y algo adelantado sobre éste. La palanca del seguro describe una semicunferencia completa entre sus dos posiciones. Todo ello hacía que en la.práctica fuera bastante inútil y enntodo caso era necesario emplear la mano débil para manipularlo.
El muelle elevador del cargador no es demasiado potente y su teja está articulada en dos piezas para compensar la conicidad de los cartuchos. Todo ello causa que la munición se atasque con cierta frecuencia en el cargador.
La anilla para el cordón fiador se situa en la parte trasera debajo de la rabera, lo quw unido a lo mucho que sobresale la corredera por detrás producia atascos al enredarse el cordón en la corredera.

El cartucho agotellado de 8x22 desarrolla una potencia inferior a un 7.65 Parabellum.

La Nambu 14 fue, con todos sus defectos, la pistola más precisa de cuantas intervinieron en la guerra.

La mala calidad del material y la no muy cuidada fabricación, posiblemente acentuadas ambas por las premuras y privaciones propias de la guerra, confieren a la Nambu 14 unos acabados exteriores descuidados con más que evidentes huellas de mecanizado.
La mayoría de las Nambu 14 fueron fabricadas en las instalaciones de la Compañia de GAS y Electricidad de Tokyo.

Una curiosa variante de la Nambu fue la "Baby Nambu", una versión reducida del diseño de 1906. Cargaba un cartucho de 7 mm y parece que se destinaba como arma de supervivencia de los pilotos de la fuerza aerea nipona, quienes la despreciaban abiertamente. Este desprecio no es de extrañar toda vez que estos pilotos también despreciaban a sus compañeros que embarcaban con paracaídas, mientras la mayoria prefería volar con sus espadas tradicionales...

Algo parecido sucedia con los demás oficiales japoneses que llevaban al combate sus espadas y frecuentemente se lanzaban a las cargas "Banzai" emouñando la Katana con la mano derecha y la pistola conmla mano débil.

Las Nambu 14 fueron uno de los trofeos de guerra preferidos por las tropas aliadas en Asia y muchas de ellas volvieron con los soldados a casa.
Una de las Nambu, recuerdo de guerra de un soldado americano, fue adquirida por W.Ruger, del que se dice que fabrico un par de copias en el garaje de su casa. De esta experiencia, parece que el fundador de la firma.de armas que lleva su nombre, desarrollo una de sus armas de más exito la Ruger Standard Mk I en calibre 22 LR.




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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #34 en: Marzo 21, 2019, 01:36:51 pm »
Antes de coninuar con las pistolas japonesas me parece conveniente hacer alguna observación sobre el Ejercito Imperial que pueden ser indicativas para entender algunas cosas.

Cuando encaraba la Segunda Guerra Mundial, Japón era un pais culturalmente aislado. Este aislacionismo había sido fomentado y hasta forzado por la clase dirigente del país.
En lo social, la sociedad japonesa era casi feudal. La fidelidad al emperador, al que se consideraba un dios viviente, era casi absoluta.
La exaltación y el respeto de los valores tradicionales japoneses era la norma, lo que incluía un intimo convencimiento de la superioridad nipona sobre el resto de los paises asiaticos alos que se consideraba destinados a ser súbditos de Japón.

En lo militar, la superpotencia asiatica estaba presidida por los mismos valores reflejados en el Bushido, el código de honor ancestral de los antuguos samuráis. Según esto, no había mayor honor que morir por el emperador, ni mayor deshonra que rendirse.
Los extranjeros occidentales eran considerados demonios causantes de todos los males y enemigos de la tradición.

En las armas, todo lo anterior se traducía en una exagerada ponderación de los productos japoneses frente a los extranjeros.
Es ilustrativo, en el caso de las armas cortas, que las Nambu 14 tenían un precio un 60% superior a otras armas occidentales también disponibles y sin embargo los oficiales, que debían pagarse su pistola, preferian comprar estas Nambu a las muy superiores armas occidentales.

Había comentado que en algunos ejercitos -la mayoría en realidad- las pistolas se consideraban primero como un distintivo de grado, que como una arma de combate.
En ningún ejercito fue esto más cierto que en el japonés, cuyos oficiales consideraban mucho más honorable combatir con sus espadas tradicionales que pistola en mano.
En esta tesitura, es fácil entender que la efectividad de.las armas cortas no fuera objeto de mucha consideración.

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #35 en: Marzo 22, 2019, 02:13:37 pm »
La Nambu 14 vino a sustituir al anterior arma corta del ejercito japonés, el revolver tipo 26 (de nuevo según el fechado japonés) que habia sido adoptado en 1894 y se le considera la primera arma corta moderna del Ejercito Imperial Japonés.
Fue diseñado y fabricado en el arsenal de Koishikawa y se mantuvo en producción hasta 1935.
Algunos revolveres de las primeras series de prueba estaban recamarados para el 38 S&W, pero finalmente se desarrolló un cartucho específico para el arma de 9x22 con pestaña.

El revolver 26 se diseñó tomando detalles de otras armas de la época y su aspecto recuerda un poco los revolveres ingleses Webley y los Enfield. Como éstos es de apertura vertical e incorpora un extractor automático de vainas. El cañon es de seccion octogonal y el martillo es a la vez percutor y no tiene cola. Presenta un buen pavonado azabache pero está fabricado con el típicamente mediocre acero nipón de la época. El disparo era unicamente de doble acción lo que confería un recorrido del gatillo demasiado largo.

El revolver tiene un imperdonable fallo: no tiene leva de bloqueo del tambor que actue cuando el martillo está en el ciclo de disparo. Esta carencia motiva que el tambor pueda girar durante el ciclo de diaparo si accidentalmente se golpea o roza con cualquier cosa o si el revolver sufre una sacudida violenta. En este caso una recámara vacía puede pasar a alinearse con el cañon con el consiguiente fallo en el disparo o lo que es peor, la recámara puede girar lo suficiente para que la percusión se produzca aún cuando esta recámara y el cañon no estén completamente alineados lo que podía inutilizar el arma y causar daños al tirador.
Por sí solo este fallo de diseño hace que el revolver 26 sea considerado uno de los peores de cuantos fueron reglamentarios.


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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #36 en: Marzo 27, 2019, 12:26:38 pm »
Una vez retirado de la milicia Kijiro Nambu fundó una fábrica de armas, Fusiles Nambu, en ella desarrollo un nuevo modelo de pistola en colaboración con el ejercito imperial que buscaba un arma mas pequeña y ligera que la Nambu 14. La nueva pistola tenía que ser de fabricación nacional, debía disparar el mismo calibre que su antecesora y por supuesto con un proceso de fabricación más rápido y más barato.
Con la invasión de Manchuria, en 1931, se agudizó la demanda de pistolas del ejercito. Así que tras varias reformas la pistola fue declarada reglamentaria en 1934 y comenzó su producción.
Espoleado por las premuras de la guerra y, una vez más, primando el origen íntegramente japonés de la pistola, el ejercito nipón tuvo que tragarse algunos sapos...
La Nambu 94 (por el año del calendario japonés) resultaba más cara y complicada de producir que su homónima 14 debido al mayor número de piezas necesarias.
Debido a la munición ya almacenada y supongo que por no complicar la logística, se insistió en el error del flojo cartucho 8x22 Nambu.
La 94 era, eso sí, mas ligera y pequeña pero en.parte por ello, su cargador albergaba 6 cartuchos, 2 menos que la pistola a la que pretendía sustituir.

La Nambu 94 resulta un arma desgarbada, con una empuñadura pequeña y una distancia desde el armazon hasta el lomo muy larga. La corredera cubre en forma concéntrica y ajustada el cañon y se mueve flotante sobre unos tetones del armazón, y acaba en una pieza casi en forma de "T" para asimiento y armado del arma. (Este rebaje en "T" desaparecio en las series fabricadas en las postrimerías de la II Guerra Mundial).
En dedinitiva, un arma fea de.solemnidad, más parecida a una herramienta neumática que a un arma de fuego.
Pero aquí no acaban las desgracias de la pobre Nambu 94.
La biela de disparo va por la cara exterior izquierda del armazón,  de forma que si el arma está amartillada y se presiona esa biela desplazandola poco más de 2 mm el martillo se libera produciendo el disparo. Obviamente, en combate hay bastantes probabilidades de que tal cosa ocurra por golpes accidentales, caidas, empuñamientos azorados...
El seguro de retenida del cargador sobresale mucho del arma y puede llegar a liberarse al enfundar el arma o al apoyarla sobre su lado izquierdo sobre una superficie dura. Además el cargador insertado en su posición es presionado por la corredera y dificulta la operación de extracción del mismo.
Tiene, nuestra desgraciada arma, un percutor en el que se ha mecanizado un rebaje para que encaje un fiador de seguridad, este rebaje debilita la aguja percutora que es propensa a romper por ese punto.
Otro detalle terrible de la Nambu 94 era la uñeta de retención encargada de impedir el disparo antes de que la recámara estuviera completamente acerrojada. Esta uña se desagastaba rapidamente lo que provocaba frecuentes fallos en su función, con lo que el disparo podía producirse antes del cierre completo de la recámara produciendo roturas de las vainas y proyectando fragamentos de metal y gasea calientes hacia el tirador y hasta rotura de piezas e utilización del arma.
Y por si todo lo anterior fuera poco, unos medios de punteria pequeños y con un alza en "V" muy mal ubicada y demasiado baja hacia que estos elementos fueran, en la práctica, inútiles.
De la  Nambu 94 se decía que era un arma mortífera... para sus usuarios.
El desarme básico y el rearme de la 94 eran, encima, complejos y requerían un especial cuidado en la fase de rearme, momento en el que un incorrecto proceder podía causar daños permanentes.

La Nambu 14, esta xonsiderada como la peor pistola jamás fabricada y una de las menis estéticamente agraciadas.

La Nambu 94 nunca llegó a sustituir a la 14 y ambas continuaron fabrivandose hasta la derrota de Japón en la II Guerra Mundial.
A pesar de que muchos registros de fabricación no sobrevivieron al final de la guerra, de la poca fiabilidad del arma da idea el número de unidades fabricadas que se considera alrededor de unas 70.000, muchas de las cuales son productos de finales de la guerra y refritos de piezas recuperadas de varias pistolas averiadas.
Las armas japonesas fueron destruidas masivamente despues de la rendición de Japón, por las unidades que se conservaron - casi todas recuerdos de guerra de los combatientes en Asia- son un muy aprrciado objeto de colección.

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #37 en: Marzo 28, 2019, 07:38:14 am »
Ya que al final he seguido contando cosas, acabo de caer en que me he dejado a otro de los grandes ejercitos de la II Guerra Mundial, La Union Soviética. Trataré pues de subsanar esta imperdonable omisión.

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #38 en: Marzo 28, 2019, 12:29:14 pm »
El Ejercito Rojo entró en guerra en 1941 como respuesta a la Operacion Barbarroja. En esa época su arma corta reglamentaria era la pistola Tokarev, pero Rusia tenía dificultades económicas e industriales para proveerse de armas y no pudo reemplazar a los revolvers Nagant 1895. Estas dos armas junto con las "Bolo", la versión de cañon mas corto de las C-96 Mauser que tanto habían empleado en los tiempos revolucionarios fueron sus tres armas de puño durante lo que ellos llamaron la Gran Guerra Patriótica.

El revolver Nagant, desarrollado y manufacturado por primera vez en Belgica por los hermanos León y Emile Nagant en su fábrica de Lieja en 1886 y casi inmediatamente fue adquirido por varios paises como Suecia, Polonia o Francia aunque se conozca más como el arma del ejercito ruso que lo adopto en 1895 para sustituir a sus S&W Russian. Hacia 1899 el arma empezó a fabricarse en Rusia.
El revolver Nagant presenta unas formas parecidas a otros revolveres de la epoca y recuerda ligeramente a los del sustema Lefocheux, pero incorpora una solución muy ingeniosa:
Uno de los problemas de los diseños de revolveres de finales del XIX era minimizar la perdida de gases por el espacio entre el tambor y el cañón. León Nagant resolvió la cuestión con un igenioso diseño cuyo eje estaba en una combinación de la mecánica del arma y el desarrollo de un cartucho peculiar para el Nagant.
En el arma, el tambor del Nagant gira al tiempo de montar el martillo pero una vez que la recamara llega a su posición enfrentada al cañón, una palanca empuja al tambor hasta que su cara delantera haga tope con el armazón y la entrada del cañón. A la vez, una chapa avanza desde la parte trasera del marco hasta hacer de obturador de la trasera de la recámara alineada con.el cañón, este obturador lleva una perforación para el paso del percutor.
La munición. A simple vista se puede ver que cuando el Nagant no está amartillado existe una buena distancia entre la cara delantera del tambor y el marco y además que cuando las recámaras están cargadas, el cartucho sobresale un tanto por la parte delantera de la recámara. El catucho de 7.62 x 38 mm de forma ligeramente troncocónica, lleva una vaina que cubre completamente el proyectil y se cierra estrechandose sobre la cabeza de éste.

Con la combinación del avance del tambor y la morfología del cartucho se consigue que la parte delantera del cartucho -la que sobresale por delante del tambor- entre en la trasera del cañón cuando el cilindro está en su posición adelantada. Así, cuando se efectúa el disparo, la dilatación de la vaina hace de cierre del espacio que hay entre recámara y cañón e impidiendo la fuga de gases en ese punto. Esta hermeticidad hace que la velocidad de salida de la bala aumente mas o menos un 7% con respecto a otros revolveres de munición similar.

El revolver Nagant se carga mediante un portillo en el lado derecho del arma, de forma similar a los Colt SAA lo que lo hace lento de recarga.

El arma se fabricó en doble acción para el modelo "para oficiales" y en simple acción "para soldados". Aunque hacia 1898 cesó la producción de la versión de simple acción y la mayoría de los revolveres de este sistema que estaban en uso o en los arsenales fueron modificados a doble acción.

Otro detalle peculiar del Nagant es su larga y fina aguja percutora solidaria al martillo. Ésta debía ser así para salvar la distancia entre el oido del armazon y la capsula del cartucho aumetada por la situación adelantada del cilindro durante el disparo.

Como podemos deducir por las fechas, el revolver Nagant 1895 sirvió tanto al ejercito imperial de los Zares, como a los revolucionarios bolcheviques y al régimen que estos implantaron. Estuvo en fabricación hasta 1945 y en uso en determinadas unidades de la Policía rusa hasta hace muy poco.
Despues de los Webley y al 1911, son probablemente las armas cortas que mas años han permanecido en servicio.

Una ventaja añdida del sistema de obturación de gases del Nagant es la de convertirle en el único revolver capaz de ser usado, con éxito, con un silenciador, lo que marcó su empleo para operaciones especiales y lo hizo una de las armas preferidas del  NKVD (posteriormente KGB). Algunos Nagant con silenciador fueron usados en la Guerra de Vietnam por Vietnam del Norte y los gerrilleros del Vietcong.

Los coleccionistas aprecian especialmente los Nagant de simple acción y aquellos que llevan en las cachas la estrella roja soviética que eran un envidiado regalo de los jerarcas del Partido Comunista de la URSS a aquellos de sus subordinados que sobreslian en sus funciones.

Los Nagant, como cualquier arma, tiene puntos débiles que basicamente son la lentitud de recarga y la tencia a la rotura de la aguja percutora.


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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #39 en: Marzo 28, 2019, 01:00:11 pm »
El revolver Nagant carga con.la leyenda de ser el arma de La Ruleta Rusa". De este juego suicida hay muchas referencias literarias y ningún registro que constate el realismo de estos relatos.
Además, los Nagant, como hemos visto, "enseñan" la parte delantera de los cartuchos por fuera de las recámaras que los contienen, así que no se me ocurre un arma menos apropiada para estas horribles prácticas.

Por otro lado, casi todas las veces que "La Ruleta Rusa" aparece en las narraciones siempre es en forma de relato de terceros y curiosamenete muchos de los relatos hacen mención de 6 recámaras, mientras que el tambor del Nagant (eso no lo había comentado) lleva 7 recámaras.

Sí se sabe que los oficiales del ejercito del Zar se daban muy a menudo a comportamientos arriesgados y excentricos pero en las críticas pubicadas de estos excesos jamás se menciona La Ruleta Rusa".

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #40 en: Marzo 29, 2019, 12:48:28 pm »
El Ejercito Rojo, consciente de que sus revolveres Nagant estaban anticuados, empezó en la decada de los años 20 los estudios para una nueva arma corta.
Tras pruebas de varias armas de diversa procedencia, la elegida fue en 1930 la pistola diseñada por Fiodor Tokarev. La pistola empezó a producirse en 1930 en el arsenal de Tula como TT 30 (Por Tokarev, Tula y el año).
La Comisión de Artillería, la encargada del proyecto, pidió que la nueva pistola disparara un calibre 7,62, no porque no supieran de la superior eficacia de calibres mas modernos como en 9 parabellum o el 45 ACP, sino porque La Union Soviética atravesaba dificultades económicas y tenía importantes dificultades para abastecerse del utillaje necesario para la fabricación de los cañones de otros calibres, mientras que el 7,62 permitiría, con pequeños retoques, seguir utilizando la maquinaria empleada en los cañones del revolver Nagant y de sus fusiles Mossin-Nagant de ánima para el mismo calibre de proyectil.
Al final se decidió que la pistola se alimentaría de un cartucho 7.62x25, practivamente igual que el 7.63 parabellum de las C-96, pero con algo más de carga propelente.
La TT 30 de Fiodor Tokarev era un arma que, con algunos detalles diferentes, reproducia el esquema de J.Browning de la FN 1903 y de la 1911.

Apenas las primeras TT 30 estaban saliendo de las fabricas cuando ya comenzó una tarea de rediseño tendente a abaratar y simplificar la fabricación del arma. Así, se suprimió el talón separable de la empuñadura (era similar al de la 1911) y la palanca del seguro manual. Se reformó el buje delantero de cierre de la corredera lo que permitió prescindir del cubo-guía del muelle recuperador. Los resaltes de acerrojamiento del conjunto cañón-recámara se convirtieron en dos anillos que rodean completamente el cañon, lo que permitió sustituir la operación de fresado por torneado que es mas simple y rápido. El martillo y el mecanismo de disparo se configuró como un conjunto montado sobre un bastidor separable del arma, esto permite que no sea necesario esperar a disponer del armazón acabado para montar el sistema de disparo, labor que puede hacerse simultáneamente a la fabricación de los armazones sobre los que se monta el dispositivo ya acabado. Las carriles de guia de la corredera en el armazón se modificaron de forma que a la vez hicieran la funcion de los labios del cargador y guiaran los cartuchos hacia la rampa de alimentación, con lo que los cargadores solo son los contenedores de la munición y se evita el riesgo de que deformaciones en los labios del cargador comprometieran la buena alimentación a la vez que facilita el matenimiento, limpieza y engrase del conjunto y su sustitución en caso de avería. La palanca de retenida de la corredera, está fijada en su posición por el lado exterior derecho del armazón, por un fleje  que se desliza y se separa para permitir la extracción de la retenida permitiendo la salida de la corredera del armazón.
El resultado de estas reformas fue la TT 33, que se convertiría en el arma corta icónica del Ejercito Sovietico.

Las formas de la TT 33 no son, para muchos, muy atractivas y el ángulo de la empuñadura, casi perpendicular requiere una cierta adaptación del tirador al arma. Esta empuñadura lleva en su lado trasero inferior una anilla para el fiador, detalle que se reproduce en el centro de la base del cargador.
La pistola, mejora, en algunos aspectos el diseño de Browning. Es estrecha y el martillo culmina con una.forma.redondeada y ranurada que sobresale de la corredera casi inmediatamente debajo del alza en "V" que va insertada en la corredera en "Cola de Milano" permitiendo un ajuste en deriva.

El arma es robusta y muy resistente al ensuciamiento, capaz de funcionar satisfactoriamente bajo casi todas las condiciones. Resulta fácil de mantener y su desaeme es sencillo aunque requiere un poco de cuidado al colocar el muelle de recuperación en la fase de rearmado.

Si hay que señalar algun defecto a la TT 33, hay que mencionar la ausencia de seguro manual y el rendimientobde la munición.

La falta de seguro se suple, en parte, con el bloqueo de disparo y de la corredera que sucede cuando el martillo está retenido en su posición intermedia. Pero la ausencia de un verdadero seguro manual, unido a que la aguja percutora no es como en otras armas de inercia, sino que el extremo delantero del percutor reposa apoyada sobre la capsula iniciadora del cartucho, hace muy peligroso portar la pistola con cartucho en la recámara, práctica que prohibian las directrices del Ejercito Rojo.

En cuanto a la munición, ya habiamos visto los motivos de su elección. Este 7.62x25 o 7.62 Tokarev, resulta de una elevada velocidad inicial y esto, como suele suceder, combinado con su pequeño calibre se traduce en disparos de una alta capacidad de penetración pero un escaso poder de parada en absoluto comparable al del 9 Parabellum y mucho menos al de un 45 ACP.
Para entendernos, esto, en combate, significa que un enemigo puede ser alcanzado -incluso más de una vez- pero, salvo que los impactos sean en puntos altamente críticos, y aún cuando éstos pueden resultar mortales, sean incapaces de anular la agresión.

La TT 33 fue fabricada tras la guerra, además de en La URSS, en muchos de los paises del Este de Europa en el area de influencia soviética y se exportó a otros muchos. También se produjo en China y se hizo reglamentaria en Vietnam o en Corea del Norte. En muchos de estos paises continúa en uso actualmente.
Algunas armas manufacturadas fuera de Rusia, pueden presentar pequeñas variantes y algunas cargan cartuchos de 9 mm Parabellum. Los modelos que llevan una palanca de seguro manual -como el que esta en producción por Norinco en China en 9 Parabellum-- son normalmente destinados a la exportación, especialmente a los EE.UU., donde las normas federales exigen la existencia de este dispositivo en las armas.

El ejército alemán llegó a capturar un importante número de pistolas TT 33 durante el avance inicial de la Operación Barbarroja. Aprovechando que el 7,63 Parabellum de sus C-96 era practicamente igual que el 7.62 Tokarev y las Tokarev funcionaban perfectamente amuniciomadas con el cartucho de las C 96, muchas de estas pistolas incautadas fueron dustribuidas entre las tropas alemanas.
La utilización de los cartuchos Tokarev en las C-96  también era posible, pero dada la ligeramente mayor potencia de la munición rusa, esto podia -raras veces- llegar a causar daños a las C-96.

La imagen posiblemente mas conocida de la TT 33 es la famosa foto en.la que un oficial ruso anima a sus hombres al combate mientras empuña con la mano en alto una Tokarev. La foto fue tomada en 1942 y el oficial protagonista de la imagen es el teniente "educador político" Alexei Yeriomenko, quien sería abatido muy poco despues durante la acción en la que se tomo la foto.

Las TT 33 aperecen ahora en toda Europa en manos de delicuentes procedentes del Este y ha ganado cierto prestigio entre algunos de sus "colegas" occidentales debido a la falsa creencia de que su alto poder de penetración puede perforar los chalecos antibalas. En realidad muchas de estas armas están recamaradas al 9 Parabellum, pero aún las que disparan su cartucho original no son enemigo para los modernos blindajes personales.


Las TT 33 fueron muy habituales en la Guerra Civil Española.

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #41 en: Marzo 29, 2019, 12:58:32 pm »
Como ando escribiendo a ratos, añado párrafos a los ya escritos y reformo otros, cometo algunos errores.
Sobre la TT 33, la parte en la que he escrito "a la vez que facilita el mantenimiento, limpieza y engrase del conjunto y su sustitución en caso de avería", se refiere y debería ir al final de donde comento las características del sistema de disparo y no con la parte que se refiere al cargador y alimentación de cartuchos, que es donde, por error, lo he puesto.

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #42 en: Marzo 31, 2019, 08:54:08 am »
Muchos de los avamces tecnológicos que hoy nos parecen normales son producto de la ingeniería de la Segunda Guerra Mundial. Como no podía ser de otra manera, las armas cortas -como otras armas- fueron de las mas beneficiadas por la inverstigacion militar del periodo de entreguerras y del de la guerra.
Tanto es así que si comparamos las armas cortas actuales con la de aquellos desgraciados tiempos, veremos que pocas innovaciones se han añadido desde entonces y que las que han aparecido se deben más a la modernización y precisión de los procesos de fabricación que a verdaderas novedades en diseño.

¿Alta capacidad de munición en las pistolas actuales? Ahí anda aun la FN GP-35 y sus 13 cartuchos (el diseño inicial era de 16)
¿Doble acción en pistolas? Las Walther PP, PPK y P-38 ya contaban con ella.
¿Pistolas construidas en polímeros? La VP-70 es un diseño de finales de la guerra y ya preveía la fabricación del armazón con compuestos plásticos.

Es cierto que prcesos modernos, la aplicación de técnicas de metrología, inspección y la robotización nos permiten producir armas mas precisas y a mayor ritmo que a mediados del siglo pasado. Pero en lo esencial poco han evolucionado las armas cortas actuales con respecto aaquellas que participaron en la mayor guerra que el mundo ha visto.

Desconectado Bagus

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #43 en: Marzo 31, 2019, 09:06:25 am »
Y concretando en nuestro mundo, las réplicas de Airsoft y las armas de la Segunda Guerra Mundial, ya os habia comentado que replicas de algunas de esas armas son habituales, sobre todo de aquellas mas famosas, P 08, P 38, 1911, PPK, C-96, Nambu 14... de otras menos conocidas también tienen, aunque pocas, sus replicas para bolitas, como es el caso de la VP 70, los revolveres Nagant... pero de algunas otras no he sido capaz a encontrar referencias ni deuna sola réplica. Así  que co o ya había comentado, agradeceré enormemente cualquier información sobre esas réplicas "raras".
También si alguno tiene alguna opinión sobre las armas que hemos tratado, aprecia algún error o cualquier omisión, agradecería mucho vuestros comentarios.

Desconectado Bagus

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Re:LAS ARMAS CORTAS DELA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
« Respuesta #44 en: Abril 03, 2019, 10:59:30 am »
Las fabricas de armas españolas, la mayoria de ellas pequeños talleres, vivieron su época de oro desde el inicio de la Primera Guerra Mundial hasta el final de la Segunda, incluyendo el periodo de entreguerras. Durante esos años la industria armera española se benefició de contratos para el suministro de armas o de piezas para ellas para los paises beligerantes.

Las contribucuines más conocidas de nuestros talleres armeros fueron dos: la Astra Ruby y la Astra 600.

La primera, la Ruby, presentada en 1914 por la firma Gabilondo y Urresti, parece que era una copia de otra pistola patentada por la firma Esperanza Unceta, llamada modelo "Victoria" y que habua sido patentada en 1911 por Pedro Careaga y en 1912 por Esperanza Unceta.
La pistola estaba inspirada (eufemismo de copiada) de la FN 1903, un esquema que otros fabricantes españoles habian emlezado a reproducir ya desde 1905.
La Idea era que la.pistola se destinara al mercado Suramericano como arma de protección personal y para un eventual uso policial.

La Ruby original era un arma de simple acción, pequeña y fuerte, de buena calidad.
Funciinaba por el principio de oposición de.masas, suficiente para su pequeño calibre de 7.65x17. De la modelo "Victoria" tomaba la incorporación de un cargador para 9 cartuchos, bastante más capacidad que los 6 ó 7 habituales en.la época.
Llevaba un martillo oculto y un seguro en el armazón situado delante de la empuñadura, encima del gatillo.
La Ruby era un arma simple y de fácil manejo. El desarme era sencillo y sus contenidas dimensiones facilitaban la portabilidad. Pero su pequeño calibre penalizaba su efectividad y la situación y la forma de la palanca del seguro causaba que éste se desactivase inintencionadamente al enfundar, lo que sumado a la ausencia de martillo visible hacía muy peligroso llevar el arma con un cartucho en la recámara.

En 1914 Francia se vio privada de las fabricas del norte del pais que había sido ocupado, al igual que Bélgica, por los alemanes. Sus fabricas restantes mantenian, a duras penas, el ritmo necesario de producción de fusiles y ametralladoras. En tal tesitura, su mejor alternativa eran los productores españoles. Éstos estaban en la retaguardia, protegidos por la frontera de un pais "neutral" y cecanos.
En estas circunstancias y conociendo la imperiosa necesidad que el pais vecino tenía de armas cortas que sustituyeran a sus vetustos revólveres Lebel, Gabilondo presento su pistola al ejercito francés que la adoptó en 1915.

Como he dicho las primeras pistolas eran de buena calidad, pero con el devenir de.los acontecimientos puede decirse de pistola aquello de "murió de éxito".
Efectivamente, la necesidad de pistolas de los franceses aumento vertiginosamente. Tanto que tras los primeros envíos, Gabilondo se encontró en la necesidad de subcontratar parte de la producción con otros 4 talleres. Esta tendencia continuaría en tal aumento que la Ruby llegó a ser producida, totalmente o en partes, por hasta 50 firmas diferentes en España y Francia.
Se calcula que unas 700.000 Ruby fueron entregadas al ejercito frances, 300.000 aproximadamente fabricadas por Gabilondo y el resto por otros armeros. Cerca de 600.000 tenían los franceses en 1920. Estas armas fueron pues, profusamente empleadas en la II Guerra Mundial. Fueron también muy empleadas por la Resistencia Francesa y muchas regresaron a España en manos de la guerrilla anti-franquista del Maquis.

Entre tal cantidad de fabricantes de la Ruby los hubo de muy diversos pelajes y mas o menos escrupulosos. En algunos casos las pistolas tenían una pobre calidad en acabados y templado del metal. Pero lo que fué aún peor, muchos de esos contratistas modificaron las especificaciones de fabricación a la medida de sus métodos y utillaje de fabricación. De todo ello resulto que entre las armas entregadas a los franceses, fuera imposible el intercambio de piezas, llegando las cosas a tal extremo que el ejercito galo obligo a que pistolas y cargadores fueran marcados con una numeración indicativa de su procedencia, pues los cargadores de algunas armas resultaban imposibles de utilizar en pistolas de distinta procedencia.

La Ruby se mepleo tambien en otros paises europeos y era apreciada como arma de protección.

Gabilondo cesó la producción de las Ruby en 1919, pero se conocen armas producidas por otros armeros hasta 1928.